Un sitio donde dejar tu idea para el pueblo. Da igual que vivas aquí, que te fueras hace veinte años o que solo hayas pasado un verano. Si se te ocurre algo, escríbelo.
2030 no es una promesa de nadie. Es una fecha a la que vamos a llegar igual. La única pregunta es cómo queremos llegar.
Aquí no se vota nada, no se lleva la cuenta de nada y no hay que registrarse. Solo se escribe. Lo que salga se recoge, se ordena y se pone delante de quien pueda hacer algo con ello: el Ayuntamiento, las asociaciones, las empresas del pueblo o los propios vecinos. Sin siglas y sin dueño.
Un pueblo con un subsuelo único en España, una laguna con flamencos, un oficio que levantó miles de casas y una llanura que se ve entera desde cualquier esquina.
Casas excavadas en el suelo calizo, con las paredes y los techos encalados y una lumbrera —una chimenea vertical— para dar luz y aire. Dentro cabía la familia entera y los animales.
Aparecen en documentos oficiales desde el siglo XVII y se siguieron construyendo hasta bien entrada la primera mitad del siglo XX. Fueron vivienda habitual, no un refugio de emergencia: gente de Villacañas nació y creció bajo tierra.
Funcionaban porque en una tierra de fríos duros y veranos de cuarenta grados, ahí abajo la temperatura es agradable y constante todo el año. Hoy el Ayuntamiento ha comprado varios para conservarlos y uno es el Museo Etnográfico del Silo.
Ficha oficial en el Catálogo del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha → Allí hay fotografías de los silos.
Antes de 2008, Villacañas fabricaba puertas para media España. Se llegaron a juntar alrededor de 4.000 empleos en el sector en un pueblo de menos de diez mil habitantes: no era una industria más, era el pueblo entero.
La crisis inmobiliaria se lo llevó casi todo por delante. Pero no se llevó lo que más cuesta construir, que es saber hacerlo. Aquí sigue habiendo fábricas, maquinaria y gente que lleva treinta años en esto.
Una de ellas, Puertas Sanrafael, se fundó en 1986 en la avenida de Madridejos y hoy ocupa 55.000 metros cuadrados con más de 250 personas, exportando a Europa, América y África. Es la prueba de que el oficio no se ha perdido.
La pregunta que queda abierta, y que es de las gordas de esta página: ¿qué más se puede hacer con esas naves, esa maquinaria y esa gente? Escribe tu idea →
Forma parte del complejo lagunar de Villacañas. Es una laguna salina de unas 62 hectáreas de lámina de agua, dentro de un espacio protegido de 199,40 hectáreas.
No le llega ni un río. Toda su agua viene de la lluvia y de lo que escurre por debajo del suelo.
Por eso en verano se evapora, deja costras de sal de más de un centímetro y se queda convertida en salmuera, hasta que vuelve a llover y empieza otra vez.
Está dentro de la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda y de la red Natura 2000. Cría aquí la canastera y el chorlitejo patinegro, y crece el almajo salado.
Sus aguas hipersalinas son tan raras que la comunidad científica ha estudiado Tírez como análogo de Marte: un lugar de la Tierra donde ensayar cómo pudo ser el paso del agua a la sequedad en otro planeta. Está a diez minutos del pueblo.
Es la más cercana al casco urbano y la más fácil de visitar: tiene observatorio de aves y se puede llegar andando. Forma parte de los cinco humedales de Villacañas, unas 380 hectáreas inundables dentro de un área de actuación de 1.200.
Todo el conjunto está dentro de la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda, declarada por la UNESCO en 1981, y de un espacio protegido europeo de 11.529 hectáreas, con figura de zona especial para las aves.
Por aquí pasan la malvasía cabeciblanca, el porrón pardo, el fumarel común, el cernícalo primilla, las grullas y el flamenco. Y crecen cuatro especies de Limonium que no existen en ningún otro sitio del mundo.
El Ayuntamiento ya ha recuperado aquí el filtro verde con fondos europeos, y en el plan Villacañas 2030 las lagunas son el proyecto número uno de los veinticinco.
Fotografías de Javier Pacheco Miján, del grupo Fotos Villacañas Cultural y del Museo Municipal del Silo, cedidas para esta página. Las fotos irán siempre con el nombre de quien las hizo, y solo si esa persona ha dicho que sí. Ni una foto de nadie sin permiso, por buena que sea.
Pincha en el tema que te toque y se abre el cuadro para escribir. Si no encaja en ninguno, el último vale para todo.
No hace falta que esté perfecta ni que sea grande. Una acera, un árbol, una fiesta, un negocio, una manera distinta de hacer algo. Todo suma.
Todas las ideas valen lo mismo y aparecen sin orden de importancia. Aquí no hay ranking.
Ángel Román Rodelgo se ha tomado la molestia de convertir todo esto en un documento serio: veinticinco proyectos para Villacañas, con su coste aproximado, con qué fondo europeo se pagaría cada uno y quién tendría que pedirlo. Puedes descargarlo y leerlo entero.
Es un documento de trabajo, no un acuerdo del Ayuntamiento. Los costes son estimaciones de preplanificación y la financiación depende de lo que diga cada convocatoria cuando se abra. Sirve para saber por dónde se puede empezar, no para dar nada por hecho.
El dossier dice qué se puede pagar y cómo. Esta página sirve para lo otro: decir qué falta, qué sobra y qué se le ha olvidado a quien lo escribió. Si has leído el plan y echas algo en falta, escríbelo aquí.
Aquí abajo están los grupos donde los vecinos de Villacañas llevan años hablando, enseñando fotos y enterándose de todo. Si te manejas mejor allí, cuenta tu idea allí. Esta página no compite con ellos: recoge.
¿Falta algún grupo o asociación del pueblo? Dilo y se añade.
Si has leído hasta aquí y se te ha ocurrido algo por el camino, no lo dejes pasar. Escríbelo antes de que se te olvide.
✍️ Escribir mi idea